
Ese momento después de comer en el que los párpados te pesan como si fueran de plomo — todos lo hemos vivido. Puede que tu cabeza empiece a caer en una reunión, o que te descubras leyendo la misma línea una y otra vez en la pantalla.
Después de comer, el flujo sanguíneo se redirige al sistema digestivo y el sistema nervioso parasimpático se activa. Con menos sangre llegando al cerebro, el cuerpo entra de forma natural en modo de descanso.
Tu reloj interno también influye. El ritmo circadiano incluye una caída natural del estado de alerta entre la 1 y las 3 de la tarde. Conocida como el "bajón de la tarde", esta caída ocurre sin importar cuántas horas hayas dormido la noche anterior — es simplemente cómo funciona nuestra biología.
Todos sabemos que una siesta rápida puede ayudar cuando el sueño ataca, pero la verdadera pregunta es: ¿cuánto tiempo deberías dormir? El punto ideal para una siesta reparadora es de 10 a 20 minutos.
Cuando te quedas dormido, primero entras en la fase NREM 1 y luego pasas rápidamente a la fase 2. Incluso en estas etapas de sueño ligero, tu cerebro obtiene beneficios significativos: mejor concentración, menos fatiga y mayor rendimiento cognitivo.
Por otro lado, dormir más de 30 minutos te lleva a la fase NREM 3, también conocida como sueño profundo. Si te obligas a despertar durante esta fase, aparece la inercia del sueño — esa sensación de aturdimiento y desorientación que te deja peor que antes. Precisamente por eso, una siesta corta es mejor que una larga.
Hay una forma de llevar tu siesta reparadora al siguiente nivel. Se llama la siesta con café.
La cafeína tarda aproximadamente 20 minutos en absorberse completamente en el torrente sanguíneo después de tomar café. Si duermes la siesta durante ese intervalo, la cafeína empieza a hacer efecto justo cuando despiertas — duplicando el estado de alerta y haciéndote sentir mucho más renovado.
El proceso es sencillo:
Un detalle importante: evita la siesta con café después de las 3 de la tarde. La cafeína puede interferir con tu sueño durante la noche.

Aunque programes tu siesta para exactamente 20 minutos, todo se viene abajo si le das al botón de posponer y vuelves a dormirte. Despertar con puntualidad es lo que marca la diferencia entre una siesta exitosa y una fallida.
Programar un temporizador de 20 minutos en Alarmy es muy fácil. Si estás en un espacio tranquilo como una oficina o una biblioteca, la función de alarma por auriculares es especialmente práctica. Reproduce la alarma solo a través de tus auriculares o audífonos, para que puedas dormir la siesta y despertar sin molestar a nadie a tu alrededor.
A veces los ojos se te vuelven a cerrar en cuanto la alarma deja de sonar. Para eso existen las alarmas con misión. Como tienes que completar una pequeña tarea antes de que la alarma se apague, le dan a tu cerebro el empujón que necesita para sacudirse la inercia del sueño.
Una siesta reparadora no requiere ninguna preparación especial. Aquí va lo esencial:
Dale una oportunidad a la siesta de 20 minutos después de comer hoy. Te sorprenderá lo diferente que se siente la tarde.
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